martes, 1 de diciembre de 2009

Suicidio y fases lunares

En el comentario anterior vimos la distribución estadística de los ángulos entre los nodos de la Luna y cuatro planetas (Neptuno, Urano, Júpiter y Marte) en las cartas natales de 403 suicidas.

A título de curiosidad comentaré algo de lo que sucede con los otros planetas, aunque debe tenerse en cuenta que las cifras de casos de planetas sueltos en intervalos aislados son tan bajas que no significan prácticamente nada.

Por lo que respecta a Plutón, presenta valores normales en las dos conjunciones al nodo norte (11,12), pero en relación al nodo sur la conjunción aplicativa casi triplica el valor de la separativa (14,5). El Sol, por su parte, sigue un patrón similar al de los 4 planetas que ya vimos, aunque con diferencias menos acusadas. Los valores de Venus en las dos conjunciones al nodo norte y en la conjunción separativa al nodo sur son completamente normales, pero en la aplicativa al nodo sur sigue la tendencia opuesta a la de los demás planetas (sólo 5 casos). Parece que Venus se compenetra bien con el nodo sur, tal vez porque el nodo sur es el punto de comienzo de Libra en el zodíaco dracónico. La Luna no se desvía significativamente en ningún caso. Los datos de Saturno y Mercurio son difíciles de valorar, porque parecen estar afectados por acumulaciones cíclicas de posiciones en el zodíaco dracónico (por lo que se refiere a Mercurio, la razón de esto se explica en el artículo Mercurio y sus ciclos cuasi-generacionales ), pero, en principio, ambos planetas son los que presentan valores más altos en las conjunciones aplicativas al nodo norte. Está claro, sin embargo, sobre todo en el caso de Mercurio, que esos valores son generacionales y no pueden ser, pues, tomados en cuenta.

Simplificando, podemos decir que en general las conjunciones (especialmente las aplicativas) con el nodo sur de la Luna incrementan la incidencia del suicidio, salvo que se trate de Venus, Saturno o la Luna. Y las conjunciones con el nodo norte disminuyen la incidencia del suicidio, salvo que se trate de Saturno, Venus o la Luna.

Vamos a completar un poco más el cuadro echando un vistazo a la distribución de las fases de la Luna en el nacimiento de los 403 suicidas. Es decir, miraremos los ángulos entre el Sol y la Luna.


El intervalo 36, correspondiente a la conjunción aplicativa, está claramente por encima de lo normal, pero el 35 es todavía más fuerte. Esto significa que el riesgo mayor se da en los nacimientos que tuvieron lugar uno o dos días antes de la Luna Nueva, es decir cuando la Luna se encuentra en alguno de los 20 grados precedentes a la posición del Sol.

Para tranquilizar a quienes encuentren estas posiciones en sus cartas natales es necesario insistir en dos puntos. En primer lugar, esto es sólo una estimación provisional en base a una muestra relativamente corta de datos, de modo que un estudio posterior podría invalidarla. En segundo lugar, hay que poner en relación estos datos con los índices reales de suicidio, los cuales varían de unos países a otros, pero, en promedio, podemos decir que sólo una de cada cuatro mil personas -aproximadamente- comete suicidio. Si estudios posteriores confirman las tendencias observadas en éste sobre las fases de la Luna, podremos decir que la probabilidad de suicidio entre los nacidos uno o dos días antes de la Luna nueva es de 1 entre 2500 aproximadamente, en lugar de 1 entre 4000. Por tanto, 2499 de cada 2500 personas con éste ángulo en sus cartas NO cometerán suicidio.

Hay otros factores de riesgo. Por ejemplo, se suicidan el doble de varones que de mujeres; se suicidan más divorciados, separados, viudos y solteros que casados; se suicidan más pobres que ricos, etc. Entonces podemos hacer un cálculo muy simple. Si entre los nacidos en Luna nueva se suicida una persona de cada 2500, lo harán 3 de cada 7500. De esas 3 sólo una será mujer. Sin tener en cuenta las fases, el índice de suicidio es de 1 cada 4000; por tanto asciende a 3 de cada 12000. De esos tres dos serán varones; por tanto, se suicida un varón de cada 6000 personas, pero sólo una mujer nacida en luna nueva de cada 7500. En conclusión, el riesgo de cometer suicidio por el simple hecho de haber nacido varón es mayor que el riesgo de que lo cometa una mujer aun en el caso de que haya nacido en luna nueva.


© 2009, Julián García Vara

2 comentarios:

  1. Pues yo creo que me he librado por esta vez, nací dos días después de la Luna Nueva, pero tampoco las tengo todas consigo.

    Por cierto, el gráfico recuerda un poco al mapa de la Antartida, por aquello del "fin del mundo" :)

    Un blog espléndido.

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  2. Soy vitalista, cuando he tenido a gente pidiendo morir por un momento de desesperación, le he dicho que la vida es preciosa y que hay que sumergirse en ella para vivirla, que la muerte es la reina y la que gana siempre la batalla al igual que en esa peli de Ingmar Bergman donde se juega una partida de ajedrez que siempre sabes quien ganará, la muerte.

    Aún así, siempre he defendido el suicidio, es una postura de vida.
    Nunca puede elegir uno si quiere o no venir a este mundo, pero sólo quizás puede elegir su momento de irse...
    Pongo un poquito del Chinaski, Charles Bukowski

    CAUSA Y EFECTO
    Los mejores mueren a menudo por su propia mano
    sólo por alejarse,
    y aquellos que quedan atrás
    nunca pueden entender cabalmente
    porqué alguien
    desearía
    alejarse
    de
    ellos.

    Por cierto, me encantan tus estudios y tus estadisticas, y sobretodo envidio la paciencia en sacar conclusiones de datos en forma de jeroglificos.

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